Ir al contenido principal

Entradas

Destacado

Rostro dormido.

Acurrúcame en un beso, hazme sentir que vivo. Despiértame de este profundo sueño, estoy cansado de caminar sin rumbo. Piénsame, pero ten cuidado de llenarme de oscuridad, puede que ninguno de los dos despierte, la distancia que nos separa con el tiempo habrá hecho de nuestros recuerdos algo inerte. Y aunque camine queriendo tenerte, ya es tarde, ninguno quiere detenerse. Con mis manos sujetaré tu rostro dormido, arrullare mis labios en tus lunares, sentiré mis manos intentando navegar en la tormenta de aquellos mares, entre lo sublime y lo taciturno. Tienes un mural en mi mente, de aquella sonrisa que hasta el día de hoy no has perdido , Aquí me tienes sin mis armas, sin mis corazas, envuelto en tus suspiros, porque el viento trae tu nombre en aromas de recuerdos.

Últimas entradas

Antónima.

Océanos de tiempo.

Detalle.

Querida Muerte.

Sarah minor.

Sobre héroes y tumbas.

San Isidro #2.

San Isidro.

La última visita.

Del desahogo.